Thursday, March 15, 2007

Espejismos de una asesina

¡No es que mi proceder sea extraño! Es que la envidia y el odio corroe a todos cuando saben lo que hago y cuánto lo disfruto.
¡Ella lo entendía! incluso lo adoraba. Sabía que en la madrugada, cuando regresara, compartíamos el idilio de mis historias al igual que los aromas de ese líquido ya casi seco color rojo que mancahaban mi cuerpo. Compartiríamos todo: besos, amor, pasión, gustos, manias, horarios, hambre.

Algunas personas solían llamarnos extrañas porque no teníamos mucha relación con los demás, lo que sucedía es que no considerábamos su persona digna de siquiera respeto, todos eran incoherentes, fanáticos religiosos o superficiales. ¿Qué más daba? ¡No nos importaba!

Yo solía lamerle el sexo a media noche cuando se encontraba dormida y ella solía retorcerce de placer encajando sus uñas en mi espalda, afilando sus dientes en mi carne, bebiendo mi ser extraño hasta el alma. Todo eso sucedía siempre, después de que yo regresaba.

Y fue aquella larga noche en la que yo llegué temprano. ¡Ella sabía que yo soy una esclava de su sexo pero que no puedo verle con alguna mujer que no sea yo! Así que adormecí el amor que le tenía, mutilé la móbida ternura que siempre le compartía.

En ese momento ya había comido demasiado como para ingerir lo que había frente a mis ojos, pero ahí estaba en el centro del espacio gris del suelo, un cuerpo tan helado como el mármol que le soportaba, había sido hermoso en vida, sendual, palpitante y enfermo, sin embargo, ahora ya no estaba, sólo quedaba un cúmulo de huesos astillados, la poca sangre coagulada y músculos molidos tirados por el cuarto.

No sabía que hacer, ella me miraba fijo, con un signo de reclamo tan fuerte que sus ojos parecían salir de su órbita adornada por los círculos negros de siempre. ¡Yo escuchaba esas voces de reclamo! La escuchaba y la tenía siemrpe al lado, tan hermosa, que aún lamía yo su sexo sin respuesta, aún besaba sus senos que ya no se erizaban.

El cuarto seguía igual, un mes con el olor fétido de la muerte y la mirada acusativa de ella, un mes donde no he abierto la puerta más que cuando me da hambre y salgo por las noches de cacería. Ya me parece que los vecinos comienzan a sospechar que es podredumbre viene de mi departamento, pues a veces escucho murmullos en los pasillos acerca de mí, de la locura que habita en mi mente y de los hororres de aquella noche.

-Se oían gritos- dijo algún vecino al bajar la escalera con su pareja, mientras que en la habitación yo sólo encajaba mis dedos en el sexo vencido de ella y luego en el mío, sólo seguía buscando sus cálidad contracciones, las cuales ya no llegaban.

Ellos irrumpieron en mi puerta, eran demasiados y a pesar de mi gran fuerza no pude apartarlos de mí. Me llevaron amarrada hacia un lugar del cual no he podido salir y mientras me conducían a rastras hacia el vehículo escuchaba: ¡asesina, vampiro, canibal, loca, zorra maldita!. Al final sólo pude mirarle parada en el umbral del edificio tan callada y hermosa como siempre, pero con la mirada de reclamo, disgusto y odio... -¿Por qué? Dime tu motivo para matarla- aún podía escuchar su mente.

Sigo mirándola ahora en este lugar, en este cuarto blanco, en esta soledad. ¡No quería matarla amor mio!, pero es que ella estaba sobre lo más preciado para mí: tú cielo...

Ella jamás me perdonó, después de su aletargamiento de semanas, salió para decirle al mundo que había matado a nuestr hija adoptiva, a esa adolescente que amé, a esa niña que disfrutaba tanto de la sangre como nosotraas, ella, que entendía que el arte de matar es delicioso, que todos son tan despreciables que la piedad no existe... a ella, ella que nada más la abrazaba...

¡No, no alucino!. ¡Por favor amor! fue un error... ¡Perdóname!

Xaxni

3 comments:

colegiorodenas said...

Hola, quería saber quién es la autora de "Espejismos de una asesina". Soy jurado de un concurso de relatos breves y me he encontrado con este relato. Quiero saber si la persona que lo ha entregado paraticipa en tal concurso.

Taller de cuento gótico said...

te contacto con las autoras de los cuentos que te gustaron, escríbeme a shagur@gmail.com, no sé cómo localizarte...
sharenii

rosa said...

Lesbianismo, ninfomanía, vampirismo, antropofagia, asesinato, sadismo, celos, locura... que más quieres agregarle? Sólo te falta un secuestro extraterrestre...

En mi opinión tiene demasiadas degeneraciones y no es que no me gusten en un cuento, pero creo que deberías centrarte en una sola o dos y desarrollarlas. Lo que quiero decir es: ¿Dónde quedó la belleza?

Sigue escribiendo me gusta como te expresas!!!